Ubicada en el paisaje alpino de Corvara, en el corazón de Alta Badia, esta residencia privada diseñada por Birghit Kostner interpreta el habitar contemporáneo a través de un diálogo equilibrado con el entorno montañoso. La arquitectura se integra de manera discreta en la pendiente, siguiendo la morfología natural del terreno y abriendo vistas controladas hacia las Dolomitas.
El volumen exterior se define por una composición clara y horizontal y por el uso de materiales naturales como la madera y superficies minerales, en armonía con el bosque y la roca circundantes. Las fachadas, articuladas mediante celosías de madera y amplias superficies acristaladas, equilibran protección, privacidad y relación visual con el paisaje.
Los espacios interiores se desarrollan como un continuum fluido, caracterizado por una distribución clara y un uso cuidadoso de la luz natural, que penetra a través de grandes aberturas y lucernarios cenitales. La madera domina los ambientes, aportando calidez y continuidad, mientras que la piedra y los acabados neutros refuerzan el vínculo con el entorno alpino. Las zonas de bienestar y los baños se conciben como espacios más íntimos y sensoriales, dedicados al descanso y al bienestar.
Un papel central lo desempeñan las cerámicas Fjord de Fiandre, utilizadas en los pavimentos exteriores e interiores, así como en las escaleras. Inspiradas en la piedra natural, aportan continuidad visual entre los espacios, resistencia y una cuidada calidad táctil, contribuyendo al carácter atemporal de la arquitectura.
El proyecto se configura así como un refugio contemporáneo, donde tradición y modernidad conviven de manera equilibrada, ofreciendo una experiencia residencial profundamente vinculada al lugar y al ritmo de la montaña.










